Llevar la cultura a la calle

La jornada del sábado 20 de octubre, hemos organizado en el Parque del Este de Valdepeñas, se convirtió en una auténtica exhibición de material de observación astronómica cuando los asistentes a la noche internacional de observación de la Luna desplegaron sus telescopios,gente de todas las edades con modelos de refracción, reflexión y hasta Catadióptricos. Ejemplos como el de niños con su primer telescopio nos demostraron que ésta afición no está reñida ni con la edad ni con la economía, también comentar que para este tipo de observaciones quizá lo mejor sea empezar con unos prismáticos.

La observación se complementó con una proyección audiovisual donde se mostraron algunas particularidades de la Luna así como una actividad dirigida a los más pequeños en los que mediante unas esferas que representaban la Tierra y la Luna y un potente foco se mostraron las citadas fases así como los fenómenos de eclipses parciales y totales.

Lo que más sorprendió a nuestros colaboradores fue no solo que a la convocatoria de esta actividad, un sábado por la noche, acudieran tantas personas interesadas en la astronomía pero sobretodo que grupos de adolescentes que a esas horas pasaban su tiempo en el Parque se acercarán con curiosidad a los equipos allí montados. En concreto tres grupos de chicos y chicas cada uno con 7 u 8 integrantes, mostraron su interés por ver la Luna. Todos los asistente pudieron utilizar todos los telescopios allí emplazados, ya que se contaba con diferentes  oculares lo que permitía desde contemplar la luna completa a posicionarse en detalles de la superficie lunar como el Océano de las Tormentas (mide casi tres veces la superficie de España) o algunos cráteres como el espectacular Tycho, con un diámetro: 85 km y  un pico central 2 km de altura.

Entre risas nerviosas y exclamaciones de “Acho que guapo” estos adolescentes, astrónomos causales, demostraban que disfrutaron mucho. Se puedo una vez más detectar que la cultura entre nuestra juventud cala bien, siempre que se adapte a los mismos, en general podría os decir que es más ágil sacar la cultura a la calle, que esperar que la gente de la calle acuda a la cultura.

Todos los participantes mostraron su satisfacción por el resultado de la actividad así como por poder trasladar otra rama del conocimiento a gente que de otra forma lo verían como algo inaccesible para ellos.